Vistas de página en total
jueves, 16 de abril de 2020
domingo, 12 de abril de 2020
“Unicorns Rock" by @manueljiniesta
“Unicorns Rock" by @manueljiniesta
Mucha gente habla de los unicornios, pero no saben todo la verdad sobre estos animales mitológicos. Cuentan que fueron bestias indómitas, incapaces de ser domadas, al igual que tu, tu personalidad arrolladora es extrañamente parecida a estos seres. Eres indómita, increíblemente libre, y con tu libertad has dado alas a otros animales, entre los que me incluyo.
No solo libres e indomables, los unicornios, son fieros, valientes y bravos, al igual que tu, no le temen a nada ni a nadie. Se envalentonan en esta vida y van directos a la meta, y no sienten miedo. Tú también consigues que queramos ser valiente los animales como yo.
Pero lo mas importante de todo, son leyenda, son mitos que llevan siglos en nuestras historias, su impacto de en nuestras vidas es tal, que es imposible eliminarlos de nuestros imaginarios. Al igual que tú en mi vida, llegaste por casualidad y sin embargo formas parte de mi existencia. Para mi te has convertido en ese ser mitológico que formará parte de la existencia de esta cabra por siempre.
Naciste para ser Libre, naciste para ser un Unicornio…
lunes, 30 de marzo de 2020
"SOLDIERS OF LOVE" by Manuel J. Iniesta
Hoy es fácil sentirse orgullosx de pertenecer al colectivo lgtbi, ¿Por qué hoy por hoy es fácil? ¿verdad?.
¿Cuántxs de vosotrxs han recibido insultos homófobos por la calle? ¿A cuántxs os han agredidx? ¿Cuántxs habéis tenido que ocultar vuestra sexualidad para no perder vuestro trabajo? ¿O para poder alquilar un piso? ¿A cuántxs han bromeado con vuestra condición? ¿Es una fase? ¿verdad? ¿Cuántxs progenitores no saben de vuestra sexualidad por miedo? ¿A cuántxs os han dejado de hablar amigxs por vuestros gustos? ¿Cuántas veces os han tachado de inmorales? ¿Cuántxs habéis sufrido?
¿Hoy es fácil sentirse orgullosx?… SI, pero no por haber superado todos los prejuicios, sino porque nos merecemos estarlo. Por no callarnos, por cogernos de la mano en la calle, por besarnos delante de la gente, por demostrar nuestro AMOR al mundo entero. Siéntete orgullosx de lo que eres, porque eres de colores, porque somos colores.
sábado, 21 de marzo de 2020
"Toque de Queda" by Manuel J. Iniesta
“Toque de Queda” by Manuel J. Iniesta
“¿El toque de queda? ¿Ya? cada vez es más temprano... pues tengo que salir. Necesito alimentarme. Por eso dejo esta nota, escrita,... por si no volviera, pero no puedo pasar una noche mas sin alimentarme”
Me escapo por la ventana y bajo la fachada apoyándome en los alféizares de las ventanas, cuando queda una distancia prudencial, me dejo caer en los arbustos, no temo, he realizado esta operación miles de veces, pero un escalofrío que recorría mi espalda me indicaba que esa vez iba a ser diferente, una sensación que me decía que hoy no era una noche normal.
Ya en el suelo, salto el pequeño muro evitando los focos, fácil, como siempre, cruzo la calle y después de esquivar a un par de guardias y algunos focos mas, atravieso tres manzanas y media y llego a mi destino, ahí estaba, erigiéndose inamovible e impasible al paso del tiempo, el fuego y a el régimen... ahí estaba... la Biblioteca, el único comedero de nuestra especie...
Giro la fachada para entrar por un hueco oculto en la zona posterior del edificio, atravesando el patio. Ya dentro de este imponente edificio, inicio la adquisición de alimento, cojo un libro detrás de otro y empiezo a olerlo y a leerlo, noto como mi medidor de energía empieza a subir, lo miro y veo que solo me quedaban 2 uds de 100... si hubiera esperado otro día, habría muerto de inanición...
Las horas pasan, no sabría decir cuántas, vuelvo a mirar mi medidor y marca 22 uds, ha sido una buena ingesta de alimentos, podré aguantar dos semanas más, tres sí me raciono. Justo en ese momento oigo un ruido en la planta de arriba de la Biblioteca. Me armo de valor, agarro un trozo de madera para defenderme, por si alguien del régimen me ha descubierto, y subo las escaleras circulares. Veo una sombra, y en ese mismo segundo me abalanzo sobre ella con la intención de atizarle con mi arma, cuando, en el último instante me detengo al ver que es un comedor como yo.
Nos miramos, nunca había visto a otro comedor tan joven como yo y con tanto... apetito. No hablamos, seguimos alimentándonos uno al lado del otro, casi sin darnos cuenta, mi mano estaba posada en su muslo y noté como su pulso se aceleraba, noto que se sonroja y se gira para agarrar algo de su mochila y saca... no me lo puedo creer... un libro... en su envoltorio primigenio sin abrir. Me lo ofrece para alimentarnos juntos.
Estoy nerviosa, noto mi pulso mas rápido que cualquier andanada de balas. Lo abrimos, lo olemos, lo leemos y algo sexual, casi primigenio se apodera de nosotros, haciéndonos llegar a un estado mental lleno de color, imágenes y textos.
Con el éxtasis del momento me abalanzo sobre el y empiezo a besarlo tan fuerte que pienso que nuestras cabezas se fundirán en una, sentimos como nos unimos el uno al otro, mis manos recorren todo su cuerpo, arrebatándole de la ropa que posee y el hace lo mismo conmigo. Desnudos nos miramos, pasea su dedo indice por mis labios y luego me besa, yo a cambio le doy un beso en la punta de su nariz y luego juntamos de nuevo nuestros labios en un único beso eterno.
Lo lanzo al suelo, dejándolo caer sobre una montaña de libros, de alimento, y me coloco encima de el, no se cuanto tiempo tenemos antes de que vengan a buscarnos o nos encuentren, sin titubear introduzco su miembro en mi vagina, como había leído que hacían los antiguos, y sentí una explosión en todo mi cuerpo ¿Qué era esa sensación? ¿Por qué nos habían prohibido hacerla? Empecé a balancearme sobre su pene notando como este cada vez se endurecía mas a lo que mi vagina le respondía humedeciéndose para él, haciendo que el mundo a nuestro alrededor se entumeciera.
En pleno baile carnal en el que intercambiábamos gemidos y gritos lo cambio de posición, poniéndome en una actitud animal animándole a que me introdujera su férreo miembro mientras
...Sonido de sirenas...
“¿El toque de queda? ¿Ya? cada vez es más temprano... pues tengo que salir. Necesito alimentarme. Por eso dejo esta nota, escrita,... por si no volviera, pero no puedo pasar una noche mas sin alimentarme”
Para el que pueda leerla
Me escapo por la ventana y bajo la fachada apoyándome en los alféizares de las ventanas, cuando queda una distancia prudencial, me dejo caer en los arbustos, no temo, he realizado esta operación miles de veces, pero un escalofrío que recorría mi espalda me indicaba que esa vez iba a ser diferente, una sensación que me decía que hoy no era una noche normal.
Ya en el suelo, salto el pequeño muro evitando los focos, fácil, como siempre, cruzo la calle y después de esquivar a un par de guardias y algunos focos mas, atravieso tres manzanas y media y llego a mi destino, ahí estaba, erigiéndose inamovible e impasible al paso del tiempo, el fuego y a el régimen... ahí estaba... la Biblioteca, el único comedero de nuestra especie...
Giro la fachada para entrar por un hueco oculto en la zona posterior del edificio, atravesando el patio. Ya dentro de este imponente edificio, inicio la adquisición de alimento, cojo un libro detrás de otro y empiezo a olerlo y a leerlo, noto como mi medidor de energía empieza a subir, lo miro y veo que solo me quedaban 2 uds de 100... si hubiera esperado otro día, habría muerto de inanición...
Las horas pasan, no sabría decir cuántas, vuelvo a mirar mi medidor y marca 22 uds, ha sido una buena ingesta de alimentos, podré aguantar dos semanas más, tres sí me raciono. Justo en ese momento oigo un ruido en la planta de arriba de la Biblioteca. Me armo de valor, agarro un trozo de madera para defenderme, por si alguien del régimen me ha descubierto, y subo las escaleras circulares. Veo una sombra, y en ese mismo segundo me abalanzo sobre ella con la intención de atizarle con mi arma, cuando, en el último instante me detengo al ver que es un comedor como yo.
Nos miramos, nunca había visto a otro comedor tan joven como yo y con tanto... apetito. No hablamos, seguimos alimentándonos uno al lado del otro, casi sin darnos cuenta, mi mano estaba posada en su muslo y noté como su pulso se aceleraba, noto que se sonroja y se gira para agarrar algo de su mochila y saca... no me lo puedo creer... un libro... en su envoltorio primigenio sin abrir. Me lo ofrece para alimentarnos juntos.
Estoy nerviosa, noto mi pulso mas rápido que cualquier andanada de balas. Lo abrimos, lo olemos, lo leemos y algo sexual, casi primigenio se apodera de nosotros, haciéndonos llegar a un estado mental lleno de color, imágenes y textos.
Con el éxtasis del momento me abalanzo sobre el y empiezo a besarlo tan fuerte que pienso que nuestras cabezas se fundirán en una, sentimos como nos unimos el uno al otro, mis manos recorren todo su cuerpo, arrebatándole de la ropa que posee y el hace lo mismo conmigo. Desnudos nos miramos, pasea su dedo indice por mis labios y luego me besa, yo a cambio le doy un beso en la punta de su nariz y luego juntamos de nuevo nuestros labios en un único beso eterno.
Lo lanzo al suelo, dejándolo caer sobre una montaña de libros, de alimento, y me coloco encima de el, no se cuanto tiempo tenemos antes de que vengan a buscarnos o nos encuentren, sin titubear introduzco su miembro en mi vagina, como había leído que hacían los antiguos, y sentí una explosión en todo mi cuerpo ¿Qué era esa sensación? ¿Por qué nos habían prohibido hacerla? Empecé a balancearme sobre su pene notando como este cada vez se endurecía mas a lo que mi vagina le respondía humedeciéndose para él, haciendo que el mundo a nuestro alrededor se entumeciera.
En pleno baile carnal en el que intercambiábamos gemidos y gritos lo cambio de posición, poniéndome en una actitud animal animándole a que me introdujera su férreo miembro mientras
apoyaba ligeramente mi cabeza en uno de los libros. Notaba todo su ser dentro de mí, mientras
no dejaba de aspirar ese alimento, para recargar y ahogar mis energías.
Notaba cada embestida, cada estocada, cada empuje, era increíble, todo mi cuerpo reaccionaba a esa sensación de placer deseando que no cesara nunca, que fuera eterna. Apreté mis manos contra el suelo, buscando algún agarre, y el aprieto fuerte sus manos en mi cadera, para evitar liberarme de ese éxtasis. Cada embestida me hacia retorcerme mas en mi interior, inundarme en un placer infinito indescriptible. Cuando en ese momento, un relámpago recorre mi ser y atraviesa el suyo, notando mi mundo partirse en dos, ahogados en un grito de placer y una liberación animal, incluso mi vagina temblaba y palpitaba pero antes de preguntarme siquiera ¿Qué había pasado? noto como el descarga todo su ser en mi interior acompañándolo de un gemido ensordecedor, que me hizo descargar todo mi ser fusionándome con él, dejándonos una sensación de saciedad plena.
Nos quedamos tumbados, húmedos y sudorosos, encima de ese monto de libros. Miro mi contador de energía de nuevo y marca 99uds al igual que el suyo. Nos miramos el uno al otro, sonrojados y extasiados y pronunciamos al mismo tiempo...
El marcador pasa de 99uds a 100uds y toda la Biblioteca se ilumina de un blanco cegador,
dejándonos inconscientes e intentando comprender qué estaba pasando.
Abrimos los ojos y estamos en una habitación blanca, desnudos uno al lado del otro con un monitor delante con un mensaje para nosotros.
Ambos nos miramos, cómplices, nos habíamos enamorado, y los dos marcamos al mismo
tiempo... REPETIR
Notaba cada embestida, cada estocada, cada empuje, era increíble, todo mi cuerpo reaccionaba a esa sensación de placer deseando que no cesara nunca, que fuera eterna. Apreté mis manos contra el suelo, buscando algún agarre, y el aprieto fuerte sus manos en mi cadera, para evitar liberarme de ese éxtasis. Cada embestida me hacia retorcerme mas en mi interior, inundarme en un placer infinito indescriptible. Cuando en ese momento, un relámpago recorre mi ser y atraviesa el suyo, notando mi mundo partirse en dos, ahogados en un grito de placer y una liberación animal, incluso mi vagina temblaba y palpitaba pero antes de preguntarme siquiera ¿Qué había pasado? noto como el descarga todo su ser en mi interior acompañándolo de un gemido ensordecedor, que me hizo descargar todo mi ser fusionándome con él, dejándonos una sensación de saciedad plena.
Nos quedamos tumbados, húmedos y sudorosos, encima de ese monto de libros. Miro mi contador de energía de nuevo y marca 99uds al igual que el suyo. Nos miramos el uno al otro, sonrojados y extasiados y pronunciamos al mismo tiempo...
...TE AMO...
El marcador pasa de 99uds a 100uds y toda la Biblioteca se ilumina de un blanco cegador,
dejándonos inconscientes e intentando comprender qué estaba pasando.
Abrimos los ojos y estamos en una habitación blanca, desnudos uno al lado del otro con un monitor delante con un mensaje para nosotros.
MÁXIMO DE UNIDADES
POR FAVOR SELECCIONES NUEVO NIVEL
-NUEVA VIDA
-REPETIR NIVEL
Etiquetas:
+18,
Libros Ilustrados,
Relatos
jueves, 12 de marzo de 2020
Orgia de Pruebas by Manuel J. Iniesta
Orgia de Pruebas
Escrito por Manuel J. Iniesta
Ilustrado por Manuel J. Iniesta
Estamos sentadas en el sofá, juntas, su mano acariciando mi pelo, haciendo caracoles con mis trenzas y mi mano se posiciona en su cara paseando mi mano por su boca. Noto como una llama insoportable se apodera de mi, pero esta vez quiero un juego, quiero que tiemble de necesidad de mi, que quiera poseerme, así que empiezo mi juego.
Me incorporo en el sofá y la miro fijamente paseando mi lengua por mis dientes en señal de depredadora, ella sabe que ha empezado el juego, así que se deja engullir por la pasión y se postra ante mi.
La agarro de su mano y la acompaño hasta el sillón, donde la ato dejando su mano derecha libre, la necesitará. En ese instante me voy de la habitación y apago la luz y pongo algo de música.
Entonces aparezco delante de ella, completamente desnuda, con nuestro álbum de fotos en el que dejamos volar nuestra imaginación mas perversa.
Me coloco delante de ella, con el álbum abierto y empiezo a enseñarle fotos nuestras desnudas, mientras noto como su mano empieza a acariciarse su propio coño en señal de estar preparada para el juego, y siento como una humedad ardiente envuelve nuestra habitación.
No dejo de mirarla mientras la veo masturbarse y suspirar de placer. Casi sin darme cuenta he dejado de lado mi álbum y mis manos se posicionan en mi vagina sin previo aviso mientras que mi mano izquierda juguetea con mis trenzas acordándome de ella.
No dejamos de mirarnos mientras nos masturbamos imaginándonos la una a la otra pero siendo nosotras las que nos damos placer. El brillo de nuestros ojos ilumina toda la sala y nuestro sudor y excitación hace aumentar el calor de la sala hasta convertirla en una sauna. Movemos nuestras manos casi al unisono, en la distancia nos hemos convertido en un solo ser masturbándose.
Veo como inclina su cabeza hacia atrás en síntoma de que el nirvana esta cerca y eso hace que mi nivel de exitacion aumente, siendo palpable por la humedad de la que me estoy desprendiendo y de la que estoy empapando las sabanas.
Un olor a sexo empieza a inundarnos, ella no deja de mirarme, necesita que nuestras miradas se crucen para llegar al orgasmo, la complazco mientras mi mano izquierda juega con mis senos y acaba en mis labios en una declaración de que esos labios solo son de ellas.
Su nivel de excitación es tal que ya solo muestra gemidos y espasmos y en ese instante un frito ensordecedor continuado de una blasfemia abandona su cuerpo.
Veo como tiembla su pierna mientras miro todo el sillón humedecido por ella. Esto hace que mi climax se acelere, siempre conseguir que llegara al orgasmo solo con oírla gritar. Noto como mi pasión se desborda por todo mi ser hasta hacerme vaciarme encima de todas nuestras fotos, bañándolas con mi esencia.
Solo alcanzo a gritar de excitación, aun me tiembla mi vagina y nos quedamos ambas allí, en la habitación, suspirando, ella en el sillón y yo acostada en nuestra cama, encima de todas nuestras fotos. Encima de nuestra propia “Orgia de Pruebas”…
Etiquetas:
+18,
Libros Ilustrados,
Relatos
domingo, 23 de febrero de 2020
"Lady Valhalla" by Manuel J. Iniesta
Lady Valhalla
Escrito por Manuel J. Iniesta
Ilustrado por Manuel J. Iniesta
Su cuerpo desnudo cual guerrera vikinga en mil contiendas se mostraba sin pudor delante de ellas solo para apreciar los tribales de sus brazos que la hacían más fiera, que la más peligrosa de las valkirias. Solo de pensar que poseería ese cuerpo, un cuerpo que emanaba un calor tan alto que derretiría el tártaro. Una pequeña brisa hizo que los músculos de la valkiria que tenia delante se tensaran, preparándose para la batalla ante tal imagen, solo puedo morder mi labio y dejar que toda mi ambrosía fluyera a través de mi, empapando toda mi túnica haciéndome sentir por primera vez digna sacerdotisa, lista para ofrecerme a ella y ser poseída por esos brazos que apartaban el mundo ante mi.
Todo el Valhalla ante mí.
Etiquetas:
+18,
ILUSTRACIÓN,
Libros Ilustrados,
Relatos
sábado, 11 de enero de 2020
Érase una Vez... by Manuel J. Iniesta
Érase una Vez... by Manuel J. Iniesta
Os contaré un cuento que no por desconocimiento deja de ser verdad. Hace muchas lunas y soles una joven decidió internarse en el bosque para buscar la famosa “orquidea azul” una flor que se pensaba que proporcionaba la vida eterna, una de tantas formas de conseguirlo de aquella época. Pues bien la joven llena de decisión y valor se introdujo en el bosque sola con una hoz para cortar tan preciado tesoro.
Como sabréis el camino del bosque es largo y peligroso y nunca deberíais tomarlo al caer el sol, pero bien, la Orquídea azul solo aparecía de noche. Lo que hacia su gente mas inalcanzable aun.
La joven Alicia resopló apretó fuerte la hoz y emprendió la aventura.
Al poco tiempo de estar en el bosque, sus ojos se acostumbraron a la oscuridad y empezó apreciar pequeños movimientos a su alrededor, no estaba asustada pero si ansiosa por encontrar su vida eterna.
Cada vez que se adentraba mas en el bosque mas notaba como pesaba sus piernas y menos aire entraba en sus pulmones. Decidió tomarse un descanso y parar al lado de un riachuelo a refrescarse y tomar aliento. Pero el destino es caprichoso y ese agua transformaba en vapor la envolvió desprendiendo toda la ropa, lejos de defenderse, la sensación que la envolvió no era maligna sino placentera notar como su cuerpo desnudo interactuaba con la naturaleza por primera vez era embriagadora. Nunca antes había sentido esa lujuria en su interior y no sabia si era real o imaginaria pero decidió ceder a esa tentación y ver a donde le llevaba así que cerro los ojos y se dejó fluir.
Notaba como de la espesa niebla brotaban un millón de manos que la acariciaban allí donde ella mas precisaba notaba como sus pezones eran humedecidos con los gotas del vapor e incluso como su pelo era sujetado para que no escapara de esa pasión.
Sus gemidos incesantes pero intensos la hacían retorcerse entre esa bruma todo su cuerpo mecido en pos de la pasión y la lujuria, su coño todo húmedo dispuesto a recibir la mayor de las maldiciones y ella deseosa de disfrutarla. De la bruma se materializó un falo que le penetró haciendo que abriera las piernas deseosa de que la penetrara mas a fondo.
Se mordía los labios mientras ella misma jugaba con sus pezones y senos. Todo su ser deseoso de que ese climax no abandonara su cuerpo. Sus ojos clamaban al cielo mientras llegó al orgasmo con un grito que hizo que los pájaros abandonara el bosque sus piernas temblaban pero suplicaba que continuara, así que el hechizo obediente siguió ensartando una y otra vez, haciendo que el bosque entero se llenara los gemidos de ella. Los dedos de sus pies se encogían y estiraban una y otra vez, su cuerpo recorrido perpetuamente por un rayo de placer haciéndole llegar una y otra vez al nirvana.
En un ultimo embiste, ella dejó los ojos en blanco y un grito sordo de la persona que ha perdido todo su ser finalizaron con una cascada de elixir salida de su interior.
Agotada, extasiada y rebosante de placer ella era tendida en el lecho del bosque para su descanso.
…
Al amanecer Alicia abre los ojos y se encuentra desnuda, con la flor en la mano y al borde del bosque preguntándose si todo fue un sueño o realidad. Pero antes de salir del bosque una sensación recorre su cuerpo y decide parar en seco, os preguntareis por que? Ahora os lo explicare.
Desde el bosque se ve su aldea, todo puritanismo, cero pasional y detrás de ella, el bosque donde por primera vez había sido ella completamente.
Solo un paso y seria inmortal en un mundo que odiaba, quedarse quieta seria llevar una vida mortal en la que cada día seria ella misma.
Nadie sabe que decisión tomó, puesto que el cuento está inacabado… pero me gustaría pensar que los sonidos sordos de los bosques, son los éxtasis de la joven Alicia siendo ella, por siempre…
Escrito por Manuel J. Iniesta
Ilustrado por Manuel J. Iniesta
Suscribirse a:
Entradas (Atom)









